viernes, 4 de septiembre de 2009

heridas que no sanan.


“imagínate que tienes una herida en alguna parte de tu cuerpo, en alguna parte que no puedes ubicar exactamente, y que no puedes, tampoco, ver ni tocar, y supón que esa herida duele y amenaza abrirse o se abre cuando te olvidas de ella y haces lo que no debes, inclinarte, correr, luchar o reír (…) No te quedan mas de dos caminos: o renunciar a vivir así, haciendo apropósito lo que no debes, o vivir así evitando hacer lo que no debes”

Manuel Rojas / Hijo de Ladrón.

No hay comentarios: